martes, 5 de marzo de 2013

Dulces Sueños | Cap. 2


 La tarde resplandecía en el parque mas cercano al centro comercial mas grande de la villa. Los niños, inocentes, correteaban y jugaban con la arena sin hacer caso a las advertencias de sus madres. No había mucha gente en el parque, hacia frio, el clima traicionero obligaba a las madres llevar el abrigo de sus hijos a mano para así no perder una tarde mas en el medico del pueblo, pues no era un hombre de buenas bendiciones y si era posible evitar un reconocimiento suyo mucho que mejor. Algunas hojas corrían a la melodía del viento, dejando así un rostro otoñal en las encimas de los arboles.

 Carolina animó a cesar a salir a la calle y despejarse un poco. Había pasado mucho después de lo ocurrido en el baño aquella noche de invierno, pero aun así, Cesar se negaba constantemente a salir de su habitación. Pasaba día y noche rodeado de libros y una buena almohada. Se aislaba en la lectura y en el conocimiento de los entes paranormales. Se negaba a comunicarse con el mundo exterior y a salir de su hábitat, tanto es así, que solo salia de su morada para ver el programa tan especial junto a su padre, el cual no reconocía el gran cambio de su hijo pese a insistir tanto en las preguntas diarias que le hacia. No se perdía ni una sola noche de sábado su programa preferido. Era su gran obsesión.

 Cesar era consciente de todo lo que le estaba pasando, y mas aun de el gran cambio que sufrió desde lo ocurrido. Aunque también percibió otro cambio mas alarmante aun. Cada noche antes de dormir posaba su libro en la gran mesa blanca que cubría desde un lado de la pared hasta el otro, una mesa de trabajo donde el leía tranquilamente y escribía notas sobre sus libros favoritos. La primera capa de la cama era de terciopelo, una manta procedente de sus abuelos que mas de un vagabundo pagaría con su vida para abrigarse en la intemperie de la noche. Le seguía una enorme colcha, y posteriormente una manta azul. Cesar era arropado por su madre diariamente antes de posar la cabeza sobre la almohada y escucharla preguntar cuando volvería todo a estar como antes. Para cesar era todo un calvario tener que oírla, pues no sabia que responder, ya que el mismo tampoco lo sabia.

 Una vez Cesar cerraba los ojos, todo se volvía diferente. Tras unos segundos de oscuridad efímeros, entraba en un sueño profundo. Todo lo que su mente podía llegar a albergar se tornaba contra su consciencia. Era como la vida misma, pero en un universo diferente y paralelo a la realidad. Cesar aterrizaba en un campo nevado, algo parecido a una cosecha destrozada por los temporales de un invierno intenso. Cesar se conocía de sobra ese paisaje, pues había estado soñando con el las ultimas semanas. Pero esa noche fue distinto, el sueño avanzo y no fue nada agradable.

 Cesar no notaba ninguna diferencia sobre si estaba despierto o aun seguía soñando, pues podía moverse libremente y y tocar la fría nieve a sus pies. Tras unos segundos mirando fijamente a la nieve, se escucho un fuerte estruendo en el horizonte; Cesar se apoyo contra el suelo, pues el ruido era demasiado fuerte y sus oídos le ardían. Una vez recuperado, alzo la vista nublada y miro al horizonte; No lograba ver demasiado, lo justo para poder afirmar que se trataba de unas montañas nevadas lo que asolaba el temporal invernal. Pestañeo. Cuando volvió a mirar a su alrededor el fuerte sonido se había esfumado, pero a su vez, le reemplazaba un silencio incomodo. La fuerte luz procedente de los intensos rayos del sol desaparecieron, dejando a su paso una oscuridad inmediata y alarmante. Cesar no sabia lo que estaba pasando, tenia un miedo que superaba todos los temores de su vida. En medio del silencio absoluto se distinguían ligeramente las pisadas de lo que parecía un ser a cuatro patas, cada vez mas cerca, y mas cerca... Cesar se giro rápidamente hacia su retaguardia, pero lo único que pudo ver fue un palo largo acercándose a su cabeza. El golpe fue intenso. Cesar, aturdido, no sabia quienes eran ni a donde les llevaban esos seres, arrastrándolo por la nieve blanca marcada con su inocente sangre. 

2 comentarios:

  1. Muy bueno, se nota que la inspiración te está llegando poco a poco y cada vez más se hace la trama aún más interesante. Esto llegará lejos como siga así ;)

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